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日志


2007/4/23

Felicidad, Paz... y Amor

 Había una vez un padre que regaló 3 terneritos a su hijo.

Las hembras se llamaban Felicidad y Paz,  y el macho Amor.

 El primer día el niño salió a pastorear y perdió a Felicidad.

 Luego de buscar por todas partes llegó a un camino que se
dividía en dos senderos.

Por uno se veía una alameda preciosa de enormes árboles,
mientras que por el otro sólo crecían unas humildes matas.

 Se internó en el segundo sendero y encontró a Felicidad.

Esa tarde le contó a su padre lo sucedido y éste le dijo:

“Hijo: Que te sirva de lección: la Felicidad
se puede perder fácilmente, debes cuidarla y si se pierde
búscala en las cosas sencillas de la vida”.


El segundo día sacó nuevamente a los terneritos y llegó
a un camino peligroso donde Amor se resbaló y se quebró una
patita.

En la noche le contó a su padre y éste le dijo:

“Hijo: La Felicidad puede pasar por caminos
estrechos pero sobrevive. El Amor, en cambio, cuando se
quiebra es muy difícil de reponer: cuídalo y no lo malgastes”.

 El tercer día el niño no encontraba a sus terneritos.

Se puso a andar y encontró a Amor y Felicidad juntos y contentos.
Cerca había unas huellas, las siguió y encontró a Paz en su propia habitación.

Cuando le contó a su padre éste dijo:

“Hijo: la Paz es delicada. Cuando se te
pierda búscala dentro de tus pertenencias y allí la encontrarás”.


Con esto quiero decir que no podemos dejar que estos
terneritos se nos escapen, pues
la vida humana es la convivencia de Felicidad, Paz y Amor

60 cosas que estan sucediendo.

60 cosas que están sucediendo ahora mismo, mientras tú estás leyendo esto.


1.  Alguien está muy orgulloso de ti.
2.  Hay alguien que está pensando en ti.
3.  Alguien está preocupado por ti.
4.  Alguien te extraña.
5.  Probablemente alguien necesita hablar contigo.
6.  Alguien quisiera estar contigo.
7.  Alguien espera que no estés en problemas.
8.  Alguien te está muy agradecido por el apoyo que le has dado.
9.  A alguien le gustaría estrechar tu mano.
10. Alguien espera que todo resulte bien.
11. Alguien te necesita para ser feliz.
12. Alguien quiere demostrarte cuán importante eres.

13. Hay alguien celebrando todos tus triunfos.
14. Alguien quiere darte un obsequio.
15. Alguien está convencido de que tú eres un regalo.
16. Es probable que alguien esté celoso por el resto de tus amistades.
17. Alguien quiere acariciarte.
18. Alguien que desea decirte "te quiero"
19. Alguien admira tu fortaleza.
20. Hay alguien que está pensando en ti mientras sonríe.

21. Alguien quiere ser tu hombro para llorar.
22. A alguien le gustaría salir contigo y tener un montón de diversión.
23. Alguien considera que el mundo eres tú.
24. Alguien quisiera hacer cualquier cosa por ti.
25. Existe alguien que intenta protegerte.
26. Alguien necesita que lo perdones.
27. Alguien se pregunta dónde estarás en este momento y que estarás haciendo.
28. Alguien quiere decir simplemente "gracias por estar allí".
29. Alguien está recordándote y deseando que tú estuvieras con él.
30. Ahora mismo, alguien le pide a Dios por ti.
31. Alguien necesita saber que tu cariño es incondicional.

32. Alguien valora tus consejos, recomendaciones o advertencias.

33. De seguro hay alguien que te cuida y está pendiente de ti.
34. Alguien quisiera compartir sus sueños contigo.
35. Posiblemente alguien quisiera estrecharte entre sus brazos.
36. Igualmente alguien te quiere para que lo estreches entre tus brazos...
37. Alguien te necesita como tú lo necesitas también.

38. Alguien desearía detener el tiempo por ti.
39. Alguien pide a Dios por tu amistad y cariño.
40. Existe alguien que no puede esperar para verte.
41. Alguien te quiere por lo que eres.
42. Alguien adora la manera en que le haces sentir.
43. Existe quien quisiera significar algo para ti.
44. A alguien le afecta todo lo que hagas.
45. Alguien está complacido de que seas su amiga/o.
46. A alguien le gustaría ser tu amigo.
47. Alguien pasó toda la noche en vela,  sólo pensando en ti.
48. Alguien está viviendo sólo porque existes tú.
49. Alguien está deseando que lo comprendas.
50. Alguien quiere encontrarte para conocerte mejor.

51. A alguien le gustaría esta cerca de ti ahora.
52. Alguien extraña tus regaños, tu ayuda.
53. Alguien tiene confianza en ti.
54. Alguien sabe que tú vales la pena.
55. Alguien necesita tu apoyo.
56. Tal vez alguien está esperando una llamada tuya.

57. Alguien te considera más que un amigo, aunque tú no lo creas así.
58. Seguro hay alguien que ahora está llorando por ti.
59. Alguien escucha una canción que le hace recordarte.
60. Alguien necesita que le digas estas palabras: El valor de la amistad es superior a cualquier precio...

Tomar riesgos.

Reír es correr el riesgo de parecer tonto.

Llorar es arriesgarse a parecer sentimental.
Acercarse a otro ser es arriesgarse a comprometerse.
Mostrar emoción es arriesgar que se te conozca.
Someter a la gente tus ideas y sueños, es ponerlos en riesgo.

Amar es correr el riesgo de no ser correspondido.
Vivir es arriesgarse a morir.
En toda esperanza hay el riesgo del desespero.
En todo intento, el riesgo de fracasar.
Pero los riesgos se han de tomar,
porque el mayor peligro en esta vida
es no arriesgar nada.
Porque el que nada arriesga,
nada hace...nada tiene...nada es.
Tal vez pueda ahorrar el sufrimiento y dolor,
pero a fin de cuentas, no puede aprender,
ni sentir, ni cambiar, ni crecer, ni amar, ni vivir.
Encadenado por las certidumbres será un esclavo,
sacrificará el ser libre.
Sólo arriesgando se consagra la libertad.

Un minuto.

Un minuto sirve para sonreír: sonreír para el otro,
para ti y para la vida.

Un minuto sirve para ver el camino,
admirar una flor, sentir el perfume de la flor,
sentir el césped mojado, percibir la transparencia del agua.
Se requiere apenas de un minuto para evaluar
la inmensidad del infinito, aunque sin poder entenderlo.
Un minuto apenas para escuchar el canto de los pájaros.
Un minuto sirve para oír el silencio, o comenzar una canción.

Es en un minuto en que uno dice el "sí" o el "no"
que cambiará toda su vida.
Un minuto para un apretón de mano y
conquistar un nuevo amigo.

Un minuto para sentir la responsabilidad
pesar en los hombros, la tristeza
de la derrota, la amargura de la incertidumbre,
el hielo de la soledad, la ansiedad de la espera,
la marca de la decepción, la alegría de la victoria...
En un minuto se puede amar, buscar,
compartir, perdonar, esperar, crer, vencer y ser...

En un simple minuto se puede salvar una vida.
Tan sólo un minuto para incentivar a alguien o desanimarlo.
Un minuto para comenzar la reconstrucción
de un hogar o de una vida.

Basta un minuto de atención para hacer feliz a un hijo...
un padre, un amigo, un alumno, un profesor, un semejante...
Sólo un minuto para entender que la eternidad
está hecha de minutos...
De todos los minutos bien vividos...

Un minuto...Cuántas veces los dejamos pasar
sin darnos cuenta...pero tambien cuántas veces
traemos a nuestras vidas los recuerdos
de los minutos vividos llenos de felicidad,
de alegría y tambien de tristezas...

Decimos "un minuto" y nos parece nada...
Pero como se aprecia ese minuto al levantar
la mano y saludar a un amigo que se va
para siempre, como se valora ese minuto
que hace que lleguemos tarde a nuestros trabajos,
como se espera ese minuto que nos lleva a reunirnos
con los que amamos, como nos llena de emoción
ese minuto en que nos entregan a
nuestro hijo al nacer, y cómo tambien
deseamos que la vida le otorgue más minutos
a quien la muerte separará fisicamente de
nosotros y no veremos más.

Un minuto...parece increíble...parece tan poquito
y sin embargo puede dejar una huella tan
profunda en nuestra vida.
Lo importante es no vivir la vida porque sí,
dejando pasar el tiempo.

Alguien alguna vez dijo:
"Vive cada minuto como si fuera el último"...
Si todos recordaramos esa frase a diario
aprenderíamos a vivir la vida intensamente.

Aprenderíamos a no posponer las emociones
más lindas de la vida pensando que
"si no es hoy será mañana"...
Tu tiempo es ahora...el futuro es incierto...
Vive cada minuto intensamente.

La vida es Hoy... Que el reloj de tu vida marque
cada minuto al compás de los latidos de tu corazón.

2007/1/13

La mariposa azul

Había un viudo que vivía con sus dos hijas, las cuales eran tan inteligentes como curiosas. Las niñas siempre le hacían muchas preguntas. A algunas de ellas él sabia responder, pero a muchas otras no. Como pretendía ofrecerles la mejor educación posible, mandó a sus hijas de vacaciones con un sabio que vivía retirado en una abadía lejana, en lo alto de una montaña.

 

El sabio, siempre respondía a todas las preguntas de las niñas sin dudar lo mas mínimo. Impacientes con el sabio, las niñas decidieron inventar una pregunta a la que el sabio no fuera capaz de responder. Entonces una de ellas apareció con una linda mariposa azul que usaría para engañar al sabio.

 

 ¿Qué vas a hacer? Pregunto la hermana.

 

Voy a esconder la mariposa en mis manos y preguntaré al sabio si esta viva o muerta. Si él dijese que la mariposa esta muerta, abriré mis manos y la dejara volar. Si dice que esta viva, apretare las manos y la aplastaré. Y así cualquiera que sea su respuesta, ¡será una respuesta equivocada!

 

Las niñas fueron entonces al encuentro con el hombre sabio, que estaba meditando. Y la niña que tenia la mariposa le preguntó:

 

Tengo aquí una mariposa azul. Dígame sabio, ¿esta viva o muerta?.

 

Muy calmadamente, el hombre sabio sonrió y respondió: Depende de ti, ella esta en tus manos.

 

Así es nuestra vida, nuestro presente y nuestro futuro. No debemos culpar a nadie cuando algo falle: somos nosotros los responsables por aquello que conquistamos (o no logramos). Nuestra vida está en nuestras manos como la mariposa azul... Nos toca escoger qué hacer con ella.

2006/12/8

La importancia de decir: "Te amo".

El día que mi Hija nació, en verdad no sentí gran alegría. Yo deseaba tener un varón. La decepción que sentía al ser una niña,  parecía ser más grande que el gran acontecimiento que representa tener una hija. A los dos días de haber nacido, fui a buscar a mis dos mujeres, una lucía pálida y agotada y la otra radiante y dormilona. En pocos meses me dejé cautivar por la sonrisita de mi Carmencita y por la infinita inocencia de su mirada fija y penetrante, fue entonces cuando empecé a amarla con locura. Su carita, su sonrisita y su mirada no se apartaban ni por un instante de mis pensamientos, todo se lo quería comprar, la miraba en cada niño o niña, hacía planes sobre planes, todo sería para mi hija.

 

Este relato era contado a menudo por Rodolfo, el padre de Carmencita. Yo también sentía gran afecto por la niña que era la razón más grande para vivir de Rodolfo según decía el mismo.

 

Una tarde estaba mi familia y la de Rodolfo, haciendo un picnic a la orilla de un río cerca de casa y la niña entabló una conversación con su papá, todos escuchábamos:

   

Papi,... cuándo cumpla quince años, ¿cuál será mi regalo?

 

Pero mi amor, si apenas tienes diez añitos, ¿No te parece que falta mucho para esa fecha?

 

Bueno papito, tu siempre dices que el tiempo pasa volando, aunque yo nunca lo he visto por aquí.               

 

La conversación se extendía y todos participamos de ella. Al caer el sol regresamos a nuestras casas. Una mañana me encontré con Rodolfo enfrente del colegio donde estudiaba la pequeña quien ya tenía catorce años. Rodolfo se veía muy contento y la sonrisa no se apartaba de su rostro. Con gran orgullo me mostraba sus calificaciones, eran notas impresionantes, ninguna bajaba de diez puntos y los estímulos que les habían escrito sus profesores eran realmente conmovedores. Felicité al dichoso papá. Carmen era la alegría de la casa, en la mente y en el corazón de la familia, especialmente en el de su papá.

 

Fue un Domingo muy temprano cuando nos dirigíamos a misa, cuando tropezó con algo, eso creíamos todos y dio un traspié, su papá la agarró de inmediato para que no cayera... Ya instalados en la iglesia, vimos como Carmen fue cayendo lentamente sobre el banco y casi perdió el conocimiento. La tomamos en brazos, mientras su papá buscaba un taxi hacia el hospital. Allí permaneció por diez días y fue entonces cuando le informaron que su hija padecía una grave enfermedad que afectaba seriamente su corazón, pero no era algo definitivo, qué debía practicarle otras pruebas para llegar a un diagnóstico firme.

 

Los días iban pasando, Rodolfo renunció a su trabajo para dedicarse al cuidado de Carmencita, su madre quería hacerlo pero decidieron que ella trabajaría, pues sus ingresos eran superiores a los de él. Una mañana se encontraba al lado de su hija, cuando ella le preguntó:

¿Voy a morir, no es cierto? .¿Te lo dijeron los doctores?.

 

No mi amor, no vas a morir. Dios que es tan grande, que no permitiría que pierda lo que más  amo, respondió su padre.

¿Van a algún lugar? .¿Pueden ver desde lo alto a su familia?.¿Sabes si pueden volver?. Preguntaba  ella.

 

 

Bueno hija, en verdad nadie ha regresado de allá a contar algo sobre eso, pero si yo muriera, no te dejaría sola, estando en el mas allá buscaría la manera de comunicarme contigo, en última instancia utilizaría el viento para venir a verte.

 

¿Al viento?. ¿Y cómo lo harías?.

 

No tengo la menor idea hija, solo sé que si algún día muero, sentirás que estoy contigo, cuando un suave viento roce tu cara y una brisa fresca bese tus mejillas.

 

Ese mismo día por la tarde, llamaron a Rodolfo, el asunto era grave, su hija estaba muriendo. Necesitaban un corazón, pues el de ella no resistiría sino unos quince o veinte días más.

 

¡Un corazón!. ¿Dónde hallar un corazón?. ¡Un corazón!. ¿Dónde Dios mío?. Repetía, dolido y desesperado.

 

 

Ese mismo mes, Carmen cumpliría sus quince años. Y fue el viernes por la tarde cuando consiguieron un donante, una esperanza iluminó los ojos de todos, las cosas iban a cambiar.

El Domingo por la tarde ya estaba operada, todo salió como los médicos lo habían planeado. ¡La operación fue un éxito!.Sin embargo, Rodolfo todavía no había vuelto por el hospital y su hija lo extrañaba muchísimo, su mamá le decía que todo estaba muy bien y que su papá sería el que trabajaría para sostener la familia. La niña permaneció en el hospital por quince días más, los médicos no habían querido dejarla ir hasta que su corazón estuviera firme y fuerte y así lo hicieron.

 

Al llegar a casa todos se sentaron en un enorme sofá y su mamá con los ojos llenos de lágrimas le entregó una carta de su padre.

 

- “Carmen, hija de mi corazón”. Al momento de leer mi carta, ya debes tener quince años y un corazón fuerte latiendo en tu pecho, esa  fue la promesa que me hicieron los médicos que te operaron. No puedes imaginarte ni remotamente cuanto lamento no estar a tu lado en este instante

. Cuando supe que ibas a morir, decidí dar respuesta a una pregunta que me hiciste cuando tenias diez añitos y a la cual no respondí. Decidí hacerte el regalo más hermoso que nadie jamás haría por mi hija. Te regalo mi vida entera sin condición alguna, para que hagas con ella lo que quieras.

 
¡¡Vive hija!! ¡¡Te amo con todo mi corazón!!

 

 

Ella lloró todo el día y toda la noche. Al día siguiente fue al cementerio y se sentó sobre la tumba de su papá; lloró como nadie lo había hecho, y susurró:

 
Papi,... ahora puedo comprender cuanto me amabas yo también te amaba y aunque nunca te lo dije, ahora comprendo la importancia de decir: "Te Amo”; Y te pediría perdón por haber guardado silencio tantas veces ".

 

En ese instante las copas de los árboles se mecieron suavemente, cayeron algunas hojas y flores, y una suave brisa rozó sus  mejillas, alzó la mirada al cielo, intentó secar las lagrimas de su rostro, se levantó y emprendió regreso a su hogar.

 

Nunca dejes de decir   TE AMO “.  No sabes si será esta la última vez... cada día, cada instante, expresa siempre lo que siente tu corazón.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

2006/12/6

Duele amar

DUELE AMAR

 

Duele amar a alguien y no ser correspondidos, pero lo que es más doloroso es amar a alguien y nunca encontrar el valor para decirle a esa persona lo que sientes. Tal vez Dios quiere que nosotros conozcamos a unas cuantas personas equivocadas antes de conocer a la persona correcta, para que al fin cuando la conozcamos, sepamos ser agradecidos por ese maravilloso regalo.

 

Una de las cosas más tristes de la vida es cuando conoces a alguien que significa todo y solo para darte cuenta que al final, no era para ti y lo tienes que dejar ir. Cuando la puerta de la felicidad se cierra, otra puerta se abre, pero algunas veces miramos tanto tiempo a aquella puerta que se cerró, que no vemos la que se ha abierto frente a nosotros. Es cierto que no sabemos lo que tenemos hasta que lo perdemos, pero también es cierto que no sabemos lo que nos hemos estado perdiendo hasta que lo encontramos.

 

Darle a alguien todo tu amor nunca es un seguro de que te corresponderán, pero no esperes que te correspondan; solo espera que el amor crezca en el corazón de la otra persona, pero si no crece sé feliz porque creció en el tuyo. Hay cosas que te encantaría oír que nunca escucharás de la persona que te gustaría que te las dijera, pero no seas tan sord@  para no oírlas de aquel que las dice desde su corazón. Nunca digas adiós si todavía quieres tratar. Nunca te des por vencid@  si sientes que puedes seguir luchando. Nunca le digas a una persona que ya no la amas si no puedes dejarla ir.

 

El amor llega a aquel que espera, aunque lo hallan decepcionado; a aquel que aun cree, aunque haya sido traicionado; a aquel que todavía necesite amar, aunque antes haya sido lastimado; y a aquel que tiene el coraje y la fe para construir la confianza de nuevo. El principio del amor es dejar que aquellos que conocemos sean ellos mismos, y no tratarlos de voltear con nuestra propia imagen, porque entonces solo amaremos el reflejo de nosotros mismos en ellos.

 

No vayas por el exterior, este te puede engañar; no vayas por las riquezas porque aun eso se pierde; ve por alguien que te haga sonreír, porque toma tan solo una sonrisa para hacer que un día oscuro brille. Espero que encuentres a aquella persona que te haga sonreír. Hay momentos en los que extrañas a una persona tanto que quieres sacarla de tus sueños y abrazarla con todas tus fuerzas. Espero que sueñes con ese alguien especial.

 

Sueña lo que quieras soñar; ve adonde quieras ir; se lo que quieras ser; porque tienes tan solo una vida y una oportunidad para hacer todo lo que quieras hacer. Espero que tengas; suficiente felicidad para hacerte dulce; suficientes pruebas para hacerte fuerte; suficiente dolor para mantenerte humano; suficiente esperanza para ser feliz y suficiente dinero para comprar regalos. Las personas más felices no siempre tienen lo mejor de todo; solo sacan lo mejor de todo lo que encuentran en su camino.

 

La felicidad espera por aquellos que lloran, aquellos que han sido lastimados, aquellos que buscan, aquellos que tratan. Porque solo ellos pueden apreciar la importancia de las personas que han tocado sus vidas. La brillantez del futuro será basada en un pasado olvidado. No puedes ir feliz por la vida hasta que dejes ir tus fracasos pasados y los dolores de tu corazón. El amor comienza con una sonrisa, crece con un beso y muere con una lágrima.

El tamaño de las personas.

El Tamaño de las Personas

   

Los Tamaños varían conforme el grado de compromiso...

Una persona es enorme para uno, cuando habla de lo que leyó y vivió, cuando trata con cariño y respeto, cuando mira a los ojos y sonríe inocente.

Es pequeña cuando solo piensa en si misma, cuando se comporta de una manera poco gentil, cuando fracasa justamente en el momento en que tendría que demostrar lo que hay de más importante entre dos personas:

 

La Amistad, el cariño, el respeto, el celo y asimismo el amor.

Una persona es gigante cuando se interesa por tu vida, cuando busca alternativas para tu crecimiento, cuando sueña junto contigo.

Una persona es grande cuando perdona, cuando comprende, cuando se coloca en el lugar del otro, cuando obra, no de acuerdo con lo que esperan de ella, pero de acuerdo con lo que espera de si misma..

Una persona es pequeña cuando se deja regir por comportamientos clichés y chismes.

Una misma persona puede aparentar grandeza o pequeñez dentro de una relación, puede crecer o disminuir en un espacio de pocas semanas.

Una decepción puede disminuir el tamaño de un amor que parecía ser grande.


 

Una ausencia puede aumentar el tamaño de un amor que parecía ser ínfimo.

Es difícil convivir con esta elasticidad: las personas se agigantan y se encogen a nuestros ojos.

 

Nuestro juicio es hecho, no a través de centímetros y metros, sino de acciones y reacciones, de expectativas y frustraciones.

Una persona es única al extender la mano, y al recogerla inesperadamente, se torna otra.


El egoísmo unifica a los insignificantes.

 

No es la altura, ni el peso, ni los músculos que tornan a una persona grande...


 

Es su sensibilidad, sin tamaño...

 

2006/7/30

Las grietas

Un cargador de agua de la India tenía dos grandes vasijas que colgaban a los extremos de un palo y que llevaba encima de los hombros. Una de las vasijas tenía varias grietas, mientras que la otra era perfecta y conservaba toda el agua al final del largo camino a pie, desde el arroyo hasta la casa de su patrón, pero cuando llegaba, la vasija rota solo tenía la mitad del agua. Durante dos años completos esto fue así diariamente, desde luego la vasija perfecta estaba muy orgullosa de sus logros, pues se sabía perfecta para los fines para los que fue creada. Pero la pobre vasija agrietada estaba muy avergonzada de su propia imperfección y se sentía miserable porque solo podía hacer la mitad de todo lo que se suponía que era su obligación.

 

Después de dos años, la tinaja quebrada le habló al aguador diciéndole: "Estoy avergonzada y me quiero disculpar contigo porque debido a mis grietas solo puedes entregar la mitad de mi carga y solo obtienes la mitad del valor que deberías recibir."

 

El aguador apesadumbrado, le dijo compasivamente: "Cuando regresemos a la casa quiero que notes las bellísimas flores que crecen a lo largo del camino."

 

Así lo hizo la tinaja. Y en efecto vio muchísimas flores hermosas a lo largo del trayecto, pero de todos modos se sintió apenada porque al final, sólo quedaba dentro de sí la mitad del agua que debía llevar.

El aguador le dijo entonces: ¿Te diste cuenta  que las flores sólo crecen en tu lado del camino?

 

Siempre he sabido de tus grietas y quise sacar el lado positivo de ello. Sembré semillas de flores a todo lo largo del camino por donde vas y todos los días las has regado y por dos años yo he podido recoger estas flores para decorar el altar de mi Madre. Si no fueras exactamente como eres, con todo y tus defectos, no hubiera sido posible crear esta belleza."

Cada uno de nosotros tiene sus propias grietas. Todos somos vasijas agrietadas, pero debemos saber que siempre existe la posibilidad de aprovechar las grietas para obtener buenos resultados.

 

 

2006/7/2

Amor = Exito y Riqueza.

Una mujer regaba el jardín de su casa y vio a tres viejos con sus años de experiencia frente a su jardín.

Ella no los conocía y les dijo: No creo conocerlos, pero deben tener hambre.
Por favor entren a mi casa para que coman algo.

Ellos preguntaron:-¿Está el hombre de la casa?

-No, respondió ella, no está.

Entonces no podemos entrar, dijeron ellos. Al atardecer, cuando el marido llegó, ella le contó lo sucedido.

-¡Entonces diles que ya llegué invítalos a pasar! La mujer salió a invitar a los
hombres a pasar a su casa.

-No podemos entrar a una casa los tres juntos, explicaron los
viejitos.

-¿Por qué?, quiso saber ella.

Uno de los hombres apuntó hacia otro de sus amigos y explicó:
Su nombre es Riqueza. Luego indicó hacia el otro, su nombre es Éxito y yo me llamo Amor. Ahora ve adentro y decide con tu marido a cuál de nosotros 3 desean invitar a vuestra casa.

La mujer entró a su casa y le contó a su marido lo que ellos le dijeron.
El hombre se puso feliz. ¡Qué bueno! Y ya que así es el asunto
entonces invitemos a Riqueza, que entre y llene nuestra casa.

Su esposa no estuvo de acuerdo: Querido, ¿por qué no invitamos a Éxito?

La hija del matrimonio estaba escuchando  desde la otra esquina de la casa
y vino corriendo. ¿No sería mejor invitar a Amor? Nuestro hogar estaría entonces lleno de amor.

Hagamos caso del consejo de nuestra hija, dijo el esposo a su mujer.
Ve afuera e invita a Amor a que sea nuestro huésped.

La esposa salió y les preguntó: ¿Cuál de ustedes es Amor? Por favor que venga y que sea nuestro invitado.

Amor se levantó de su silla y comenzó a avanzar hacia la casa.
Los otros 2 también se levantaron y le siguieron.

Sorprendida, la dama les preguntó a Riqueza y a Éxito: Yo invité sólo a Amor
¿por qué Uds. también vienen?

Los viejos respondieron juntos:

-Si hubieras invitado a Riqueza o a Éxito los otros dos habrían permanecido afuera, pero ya que invitaste a Amor, donde vaya él, nosotros vamos con él.
Donde quiera que hay amor, hay también riqueza y éxito.

MI DESEO PARA TI ES. . .

Donde haya dolor, te deseo paz y Felicidad.

Donde hay falta de fe en ti mismo, te deseo una confianza renovada en tu capacidad para superarla.

Donde haya temor, te deseo amor y valor.




2006/6/19

Una ventana.

Dos hombres, ambos muy enfermos, ocupaban la misma habitación de un hospital. A uno se le permitía sentarse en su cama cada tarde, durante una hora, para ayudarle a drenar el liquido de sus pulmones. Su cama daba a la única ventana de la habitación. El otro hombre tenia que estar todo el tiempo boca arriba. Los dos charlaban durante horas. Hablaban de sus mujeres y sus familias, sus hogares, sus trabajos, su estancia en el servicio militar, donde habían estado de vacaciones.

 

Y cada tarde, cuando el hombre de la cama junto a la ventana podía sentarse, pasaba el tiempo describiendo a su vecino todas las cosas que podía ver desde la ventana. El hombre de la otra cama empezó a desear que llegaran esas horas, en que su mundo se ensanchaba y cobraba vida con todas las actividades y colores del mundo exterior. La ventana daba a un parque con un precioso lago. Patos y cisnes jugaban en el agua, mientras los niños lo hacían con sus cometas. Los jóvenes enamorados paseaban de la mano, entre flores de todos los colores del arco iris. Grandes árboles adornaban el paisaje, y se podía ver en la distancia una bella vista de la línea de la ciudad. Según el hombre de la ventana describía todo esto con detalle exquisito, el del otro lado de la habitación cerraba los ojos e imaginaba la idílica escena.

 

Una tarde calurosa, el hombre de la ventana describió un desfile que estaba pasando. Aunque el otro hombre no podía oír a la banda, podía verlo, con los ojos de su mente, exactamente como lo describía el hombre de la ventana con sus mágicas palabras. Pasaron días y semanas. Una mañana, la enfermera de día entro con el agua para bañarles, encontrándose el cuerpo sin vida del hombre de la ventana, que había muerto placidamente mientras dormía. Se lleno de pesar y llamo a los ayudantes del hospital, para llevarse el cuerpo.

 

Tan pronto como lo considero apropiado, el otro hombre pidió ser trasladado a la cama al lado de la ventana. La enfermera le cambio encantada y, tras asegurarse de que estaba cómodo, salió de la habitación. Lentamente, y con dificultad, el hombre se irguió sobre el codo, para lanzar su primera mirada al mundo exterior; por fin tendría la alegría de verlo el mismo. Se esforzó para girarse despacio y mirar por la ventana al lado de la cama... y se encontró con una pared blanca. El hombre pregunto a la enfermera que podría haber motivado a su compañero fallecido para describir cosas tan maravillosas a través de la ventana. La enfermera le dijo que el hombre era ciego y que no habría podido ver ni la pared, y le indico:"Quizás solo quería animarle a usted".

 

Es una tremenda felicidad el hacer felices a los demás, sea cual sea la propia situación. El dolor compartido es la mitad de pena, pero la felicidad, cuando se comparte, siempre es doble.

 

 

Algunas veces.

Algunas veces las personas llegan a nuestras vidas y rápidamente nos damos cuenta de que esto pasa porque debe ser así para servir un propósito, para enseñar una lección, para descubrir quiénes somos en realidad, para enseñarnos lo que deseamos alcanzar. Tú no sabes quiénes son estas personas, pero cuando fijas tus ojos en ellos sabes y comprendes que ellos afectarán tu vida de una manera profunda. Algunas veces te pasan cosas que parecen horribles, dolorosas e injustas, pero en realidad entiendes que sin que superes estas cosas nunca hubieras realizado tu potencial, tu fuerza o el poder de tu corazón.

 

Todo pasa por una razón en la vida. Nada sucede por casualidad o por la suerte. Enfermedades, heridas, el amor, momentos perdidos de grandeza o de puras tonterías, todo ocurre para probar los límites de tu alma. Sin estas pequeñas pruebas, la vida sería como una carretera recién pavimentada, suave y lisa, una carretera directa sin rumbo a ningún lugar, plana, cómoda y segura, más empañada y sin razón. La gente que conoces afecta tu vida. Las caídas y los triunfos que tú experimentas crean la persona que eres. Aún se puede aprender de las malas experiencias; es más, quizá sean las más significativas en nuestras vidas.

 

Si alguien te hiere, te traiciona o rompe tu corazón, dale las gracias porque te ha enseñado la importancia de perdonar y a tener más cuidado de a quién le abres tu corazón. Si alguien te ama, ámalo tú a él, no porque él te ama sino porque te ha enseñado a amar y a abrir tu corazón y tus ojos a las cosas pequeñas de la vida. Haz que cada día cuente y aprecia cada momento además de aprender de todo lo que puedas aprender, porque quizá más adelante no tengas la oportunidad de aprender lo que tienes que aprender de este momento. Entabla una conversación con gente que no hayas dialogado nunca y realmente escúchalos y presta atención. Permítete enamorarte, libérate y pon tu vista en un lugar bien alto. Mantén tu cabeza en alto porque tienes todo el derecho a hacerlo. Repítete a ti mismo que eres un individuo magnífico y créelo.

 

Si no crees en ti mismo nadie más lo hará. Crea tu propia vida y vívela....  Y al cabo de unos años, quizá puedas decir a muchas personas: Gracias por haberme dejado algo de ti!

 

 

Sabio: Neruda.

No culpes a nadie, nunca te quejes de nada ni de nadie, porque fundamentalmente tu has hecho tu vida. Acepta la responsabilidad de edificarte a ti mismo, y el valor de acusarte en el fracaso para volver a empezar corrigiéndote, el triunfo del verdadero hombre, surge de las cenizas del error. Nunca te quejes del ambiente o de los que te rodean, hay quienes en tu mismo ambiente supieron vencer. Las circunstancias son buenas o malas según la voluntad y la fortaleza de tu corazón; aprende a convertir toda situación difícil en un arma para triunfar...

 

No te quejes por tu pobreza, por tu salud o por tu suerte, enfréntate con valor y acepta que de una u otra manera son el resultado de tus actos y la prueba que has de ganar. No te amargues por tus fracasos, ni se los cargues a otros, acéptale ahora o siempre seguirás justificándote como un niño, recuerda que cualquier momento es bueno para comenzar, y que ninguno es tan terrible para claudicar. Deja ya de engañarte, eres la causa de ti mismo, de tu tristeza, de tu necesidad, de tu dolor y de tu fracaso, si tu has sido el ignorante, el irresponsable, tú y solo tu, nadie pudo haberlo sido por ti, no olvides que la causa de tu presente es tu pasado, como la causa de tu futuro es tu presente. Aprende de los fuertes, de los audaces, imita a los valientes, a los enérgicos, a los vencedores, a quienes no aceptan situaciones difíciles, a quienes vencieron a pesar de todo. Piensa menos en tus problemas y más en tu trabajo y tus problemas sin aliento morirán; aprende a nacer desde el dolor y hacer mas grande que el mas grande de tus obstáculos.

 

Mírate en el espejo de ti mismo, comienza a ser sincero contigo mismo, reconócete por tu voluntad, por tu valor, y no por tu debilidad para justificarte. Recuerda que dentro de ti mismo hay un Dios que todo puede hacerlo, conociéndote a si mismo serás libre y fuerte y dejaras de ser un títere de las circunstancias, tu mismo eres tu destino y nadie puede sustituirte en la construcción de tu propio destino. Levántate, mira por la mañana y respira la luz del amanecer, tu eres parte de la fuerza de la vida, despierta, camina, muévete, lucha, decídete y triunfaras en la vida. Nunca pienses en la suerte porque la suerte es: el pretexto de los fracasados. Si caes; levántate, sacúdete el polvo y sigue avanzando.

2006/5/30

Tu Valor

Hace tiempo durante uno de mis largos viajes por el mundo, llegué a las tierras altas de Escocia, mis orígenes. Allí encontré a varios amigos que hacia tiempo no veía  y que como siempre me recibieron con alegría y generosidad, por que la verdadera amistad, no entiende de distancias ni del  tiempo.

 

Un día mientras tomaba un viejo licor en una taberna, me encontré con  Arturo, un viejo amigo al que por supuesto invité a sentarse a mi mesa. Su rostro y sus ojos enseguida me mostraron que no estaba pasando por su mejor momento,  y compartiendo un trago, Arturo, con el rostro abatido, se sinceró conmigo. Estaba deprimido y pronto descargó sobre mi comprensión sus angustias. Su trabajo le llenaba, pero parecía no progresar en el, veía como los demás ascendían en sus puestos mientras él se quedaba igual, apretado más si cabe por una mayor necesidad económica, esto había provocado una crisis en la relación con su pareja. Eran tiempos complicados en la zona y casi todos los estaban pasando como podían. Arturo siempre había sido un hombre con una fe fuerte, pero en ese momento pensaba que todo estaba mal en su vida  y su fuerte vocación se sentía muy debilitada.

 

Comprendí que sólo un buen amigo podía darle esa ayuda que necesitaba. Y al rato de estar hablando, saqué de mi cartera un billete de 200 euros y le dije:

 

- Arturo. ¿Quieres este billete? Un poco confundido al principio, inmediatamente le dijo:

 

- Claro... son 200 euros. ¿Quién no los querría?

 

Entonces  tomé el billete en una de mis manos y lo arrugué  hasta hacerlo una pequeña bola. Mostré la estrujada pelotita  a Arturo, y volví a preguntarle:

 

- ¿Y ahora lo quieres?

 

- No sé qué pretendes con esto, me dijo,  pero siguen siendo 200 euros. Claro que los tomaré si me lo entregas.

 

 Entonces  desdoblé  el arrugado billete, lo tiré al piso y lo restregué con mi pie en el suelo, tomándolo luego sucio y  marcado.

 

- ¿Lo sigues queriendo igual?

 

- Mira, sigo sin entender que pretendes,  pero ese es un billete de 200 euros  y mientras no lo rompas siempre conservará  su valor...

 

 - Entonces Arturo, debes saber que aunque a veces algo no salga como quieres, aunque la vida te arrugue o pisotee, sigues siendo tan valioso como siempre lo hayas sido... lo que debes preguntarte es cuanto vales en realidad y no lo golpeado o maltratado que puedas estar en un momento determinado.

 

Arturo se quedó mirándome  sin decir palabra alguna mientras trataba de asimilar el mensaje de mis palabras en su cabeza. Seguidamente puse el arrugado y maltrecho billete  en su lado de la mesa y de dije:

 

 - Toma, guárdalo para que te acuerdes de esto cuando te sientas abatido... pero recuerda, me debes un billete  nuevo de 200 euros  para poder usarlo con el próximo amigo que lo necesite.

 

 Cuántas veces dudamos de nuestro valor, pensamos que realmente merecemos más, pero se nos olvida que podemos conseguirlo si nos lo proponemos. Claro que el mero propósito no alcanza... se requiere de la acción, del esfuerzo y de mucha fe en uno mismo para lograrlo. Cuando a veces perdemos toda esperanza y esa fe se debilita, gracias a Dios, unos pocos podemos contar siempre con un buen amigo para que con un poco de ayuda y su amistad, nos devuelva la fuerza para seguir creyendo en nosotros.

Cicatrices

Esta es la historia de un muchacho que tenia muy mal carácter. Su padre le dio un cajón de clavos y le dijo que cada vez que perdiera la paciencia, debería; clavar un clavo detrás de la puerta de su habitación.

 

El primer día, el  muchacho clavo cuarenta clavos detrás de la puerta. Las semanas que siguieron siguió clavando gran cantidad de clavos, hasta el punto que en la puerta parecía no haber sitio para mas. En ese momento comprendió lo difícil que sería seguir clavando los clavos y desde ese momento, a medida que el aprendía a controlar su genio, clavaba cada vez menos clavos detrás de la puerta. Descubrió que era más fácil controlar su genio que clavar clavos detrás de la puerta. Y así, aprendiendo la lección, llego el día en que pudo controlar su carácter durante todo el día y no puso ningún clavo más en la puerta. Después de informar a su padre, este le felicitó y sugirió que retirara un clavo cada día que lograra controlar su carácter.

 

Los días y semanas pasaron y llegó el día en que el joven pudo anunciar a su padre que no quedaban mas clavos para retirar de la puerta.

 

Su padre lo tomo de la mano y lo llevo hasta la puerta. Le dijo: "has trabajado duro, hijo mío, pero mira todos esos hoyos en la puerta. Nunca más será la misma. Cada vez que tu pierdes la paciencia, dejas cicatrices en los que ofendes o dañas, exactamente como las que aquí ves."

 

Tú puedes insultar a alguien y retirar lo dicho, pero del modo como se lo digas lo devastara, y la cicatriz perdurara para siempre. Una ofensa verbal es más dañina como una ofensa física, las heridas del cuerpo acaban por sanar, pero las heridas del alma, dejan una cicatriz que siempre duele cuando uno recuerda quien se la hizo.

 

Al igual que tu antes, muchas personas pierden el control, hieren a los demás y aunque traten de disculparse, el daño ya estará siempre hecho, por ello, sé mejor persona, trata de ser justo contigo y con los demás y procura siempre que tu ira no deje cicatrices que nunca se borraran en los demás, porque ese daño, por muchos años que vivas para tratar de remediarlo, ya no podrás hacerlo nunca.

 

¿Quién acabó con el amor?

Hubo una vez en la historia del  mundo, un día terrible en que el odio, que es el peor de los malos sentimientos, los defectos y  las malas virtudes, convocó una reunión urgente con todos ellos. Todos los sentimientos oscuros del mundo y los deseos más perversos del corazón humano llegaron a esta reunión con curiosidad de saber cual era el propósito.

 

Cuando estuvieron todos hablo el odio y dijo: Los he reunido aquí a todos porque deseo con todas mis fuerzas matar a alguien.

 

Los asistentes no se extrañaron mucho pues era el odio que estaba hablando y el siempre quiere matar a alguien, sin embargo todos se preguntaban entre si quien seria tan difícil de matar para que el odio los necesitara a todos.

 

Quiero que maten al amor, dijo. Muchos sonrieron malévolamente pues más que uno le tenía ganas.

 

El primer voluntario fue el mal carácter, quien dijo: Yo iré, y les aseguro que en un año el Amor habrá muerto, provocare tal discordia y rabia que no lo soportara". Al cabo de un año se reunieron otra vez y al escuchar el fracaso del mal carácter quedaron muy decepcionados. Lo siento, lo intente todo pero cada vez que yo sembraba una discordia, el amor la superaba y salía adelante. Fue entonces cuando muy diligente se ofreció la ambición que haciendo alarde de su poder y dijo: En vista de que el mal carácter fracaso, iré yo. Desviaré la atención del amor hacia el deseo por la riqueza y por el poder. Eso nunca lo ignorará. Y empezó la ambición el ataque hacia su víctima quien, efectivamente cayó herida pero después de luchar por salir adelante renuncio a todo deseo desbordado de poder y triunfó de nuevo.

 

Furioso el odio, por el nuevo fracaso de la ambición envío a los celos, quienes burlones y perversos inventaban toda clase de artimañas y situaciones para despistar el amor y lastimarlo con dudas y sospechas infundadas. Pero el amor confundido lloró, y pensó, que no quería morir y con valentía y fortaleza se impuso sobre ellos y los venció.

 

Año tras año, el odio siguió en su lucha enviando a sus más hirientes compañeros, envío a la frialdad, al egoísmo, a la cantaleta, la indiferencia, la pobreza, la enfermedad y a muchos otros que no consiguieron su propósito, porque cuando el amor se sentía desfallecer tomaba de nuevo fuerza y todo lo superaba.

 

El odio convencido de que el amor era invencible les dijo a los demás: Nada que hacer. El amor ha soportado todo, llevamos muchos años insistiendo y no lo logramos. De pronto de un rincón del salón se levanto un sentimiento poco conocido y que vestía todo de negro y con un sombrero gigante que caía sobre su rostro y no lo dejaba ver, su aspecto era fúnebre como el de la muerte.  "Yo matare el Amor", dijo con seguridad. Todos se preguntaron quien era ese que pretendía hacer solo, lo que ninguno había podido.

 

El odio dijo: ve y hazlo.

 

Tan solo había pasado algún tiempo cuando el odio volvió a llamar a todos los malos sentimientos para comunicarles después de mucho esperar por fin EL AMOR HABIA MUERTO. Todos estaban felices pero sorprendidos. Entonces el sentimiento del sombrero negro habló: Ahí les entrego el Amor totalmente muerto y destrozado y sin decir más se marchó.

 

Espera dijo el odio, en tan poco tiempo lo eliminaste por completo, lo desesperaste y no hizo el menor esfuerzo para vivir. ¿Quien eres? El sentimiento levantó por primera vez su horrible rostro y dijo:

 

Soy la rutina.

 

2006/5/28

Un buen amigo

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Es un buen amigo aquel  / que...


Conoce mi arco iris de emociones y sentimientos, conoce mis ideas y mis juicios y no se sorprende cuando estoy siendo yo mismo.

No mal juzgue, o mal interprete, o condene, o critique, o menosprecia, o sobrestime, o desprecie, o equivoque mi verdadero yo.

Soporte mis malos humores tanto como mis ridículas carcajadas.

 Esté a mi lado a todo momento, no necesariamente en su estado físico.

 

Cuide de mi corazón al igual que de mi cuerpo.

Con quien no tenga diferencia a pesar de nuestras diferencias.

Con quien pueda compartir todo lo que he sido, soy, podré llegar a ser, gracias a él.

Cante a mi lado mi canción favorita, cuando falle mi memoria.

Sea mi igual y no mi superior o mi inferior.

Me espere en el otro trapecio al dar mi salto mortal.

Con quien pueda compartir mi silencio confortablemente.

Me deje ser para él todo lo que yo quiero que él sea para mí.

Cuya presencia me recuerde el amor que mi Padre siente por mí.

Sólo hay un Amigo Perfecto. Es amigo de todos, pero muy pocos son amigos de él.

2006/5/26

Sabios consejos

(Para detener la música pulsa: Esc)

Hay momentos en la vida,

en los que extrañas tanto a alguien,

que quisieras sacarle de tus sueños y abrazarle.

 

Sueña lo que tú quieras soñar,

ve a donde tú quieras ir,

sé lo que tu quieras ser.

Porque sólo tienes una vida y una

oportunidad, para hacer todas las

cosas que quieres hacer.

 

Que tengas...

Suficiente felicidad para que seas dulce,

suficientes pruebas para que seas fuerte,

suficiente dolor para que sigas siendo humano,

suficiente esperanza para que seas feliz.

 

Siempre ponte en el lugar de los demás.

Si te duele, probablemente le duela también

a la otra persona.

 

La gente más feliz, no necesariamente

tiene lo mejor de todo.

Simplemente disfrutan al máximo de

lo que está en su camino.

 

La felicidad aguarda a quienes lloran,

a quienes sufren,

a quienes han buscado,

a quienes se han esforzado.

Porque sólo esas personas pueden

apreciar la importancia de quienes

han dejado huella en sus vidas.

 

El amor nace con una sonrisa,

crece con un beso,

y acaba con una lagrima.

 

El futuro más brillante siempre se

basará en un pasado que se olvida,

porque no te irá bien en la vida,

hasta que dejes atrás tus fracasos y tus penas.

 

Cuando naciste estabas llorando

y todos a tu alrededor sonriendo.

Vive tu vida de manera que cuando

llegue tu hora, tu estés sonriendo.

2006/5/22

Tempus Fugit

(Para detener la música pulsa: Esc)

EL TIEMPO

 

Imagínate un banco que te da un crédito diario cada mañana de 86.400 Euros. El banco no guarda tu saldo de un día a otro. Cada noche cancela de tu cuenta todo el dinero que no hayas usado durante el día anterior. ¿Qué harías? ¿Retirar cada centavo? Por supuesto, ¿verdad?

 

Cada uno de nosotros tiene ese banco tan particular y generoso, su nombre es: el tiempo. Cada mañana te da un crédito de 86,400 segundos y al mismo tiempo, cada noche  te quita, como si fuera una pérdida, todo el que no hayas invertido en un buen propósito.

 

No traslada saldos, no permite sobregiros. Cada día abre una cuenta nueva para ti renovando esos 86.400 segundos y cada noche, implacablemente, te quita los que no hayas aprovechado. En definitiva, si no usas el depósito diario, tú siempre pierdes. No se puede volver atrás. Y no permite retiros a cuenta de "mañana".  Debes vivir en el presente  los depósitos de hoy. Invierte ese preciado don del tiempo, como si fueras a obtener lo máximo en salud, felicidad y éxito. El reloj nunca se para y hay que tratar de obtener el máximo de cada día. Parece que el tiempo no tiene ninguna importancia, se nos va sin darnos cuenta, pero:

 

Para darte cuenta del valor de un año, pregúntale a un estudiante que no pasa de curso.

 

Para darte cuenta del valor de un mes, pregúntale a una madre que haya dado a luz a un bebe prematuro.

 

Para darte cuenta del valor de una semana, pregúntale al editor de una revista semanal.

 

 

Para darte cuenta del valor de una hora, pregúntales a los novios que esperan encontrarse después de todo un día sin verse.

 

Para darte cuenta del valor de un minuto, pregúntale a esa persona que perdió el tren.

 

Para darte cuenta del valor de un segundo, pregúntale a una persona que acaba de evitar un accidente.

 

Para darte cuenta del valor de una milésima de segundo, pregúntale a una persona que haya ganado una medalla en alguna competición.

 

Nunca olvides valorar cada momento que tengas, a un más si cabe, cuando lo compartas con alguien especial, lo suficientemente especial para que quieras gastar tu tiempo con esa persona, por que desgraciadamente, el tiempo nunca espera a nadie.

 
El ayer es historia.

El mañana es un misterio.

 

El hoy es un regalo, por eso lo llamamos: presente.

 

La leyenda de los sentimientos.

LEYENDA DE LOS SENTIMIENTOS

 

Cuenta la leyenda que una vez se reunieron en un lugar de la tierra todos los sentimientos, virtudes y defectos de los seres humanos. Cuando el aburrimiento había bostezado por tercera vez, la locura, como siempre tan loca, les propuso: ¿jugamos al escondite?

La intriga fiel a su condición, levanto la cara y la curiosidad sin poder contenerse pregunto ¿al escondite? ¿Y como es eso? Es un juego, explico la locura, en el que yo me tapo la cara y comienzo a contar desde uno hasta un millón, mientras el resto se esconden y cuando haya terminado de contar, el primero al que encuentre, ocupara mi lugar para continuar el juego.

El entusiasmo se hallo secundado por la euforia. La alegría dio tantos saltos que termino por convencer a la duda, e incluso a la apatía, a la que nunca le interesaba nada. Pero no todos quisieron participar. La verdad prefirió no esconderse. ¿Para qué? Si al final siempre le fallaban y la soberbia opino que era un juego muy tonto (en el fondo, lo que le molestaba era que la idea no había sido suya) y la cobardía prefirió no arriesgarse.

Uno, dos, tres.... comenzó a contar la locura. La primera en esconderse fue la pereza, que como siempre, se dejo caer tras la primera piedra del camino. La fe subió al cielo, y la envidia se escondió tras la sombra del triunfo, que con su propio esfuerzo había logrado subir hasta la copa del árbol más alto. La generosidad casi no alcanzaba a esconderse, cada sitio que hallaba le parecía maravilloso para algunos de sus amigos: ¿qué si un lago cristalino? ¡Ideal para la belleza! ¿Qué si la rendija de un árbol? ¡Perfecto para la timidez! ¿Qué si el vuelo de una mariposa? ¡Lo mejor para la voluptuosidad! ¿Qué si una ráfaga del viento? ¡Magnifico para la libertad!

Así que termino por ocultarse en un rayito de sol, el egoísmo, en cambio, encontró un sitio muy bueno desde el principio, ventilado, cómodo... eso si, solo para él. La mentira se escondió en el fondo de los océanos (mentira en realidad se escondió detrás del arco iris) y la pasión y el deseo en el centro de los volcanes, el olvido... ¡se me olvido donde se escondió!, pero no es lo importante.

 Cuando la locura contaba 999999,  el amor aun no había encontrado sitio para esconderse, pues todo se encontraba ocupado, hasta que diviso un rosal y, enternecido decidió esconderse entre sus flores. ¡Un millón! Contó la locura y comenzó a buscar.

La primera en aparecer fue la pereza, solo a tres pasos de la piedra. Después escucho a la fe discutiendo con Dios en el cielo sobre zoología, y a la pasión y al deseo los sintió en el vibrar de los volcanes. En un descuido encontró a la envidia, y claro pudo deducir lo desesperado de su escondite que había resultado ser un nido de avispas. De tanto caminar sintió sed y al acercarse al lago descubrió a la belleza y con la duda resulto más fácil todavía, pues la encontró sentada sobre una cerca sin decidir en que lado esconderse.

Así fue encontrando a todos: el talento entre la hierba fresca, la angustia en una oscura cueva, la mentira detrás del arco iris (mentira si ella estaba en el fondo del océano), y hasta el olvido, al que ya se le había olvidado que estaba jugando al escondite. Pero sólo el amor no aparecía por ningún sitio.

La locura busco detrás de cada árbol, bajo cada arroyo del planeta, en la cima de las montañas y, cuando estaba a punto de darse por vencida, divisó un rosal y las rocas...  Tomó una rama y comenzó a mover los rosales, cuando de pronto un doloroso grito se escuchó. Las espinas habían herido en los ojos al amor, la locura no supo que hacer para disculparse: lloro, rogó, imploro, pidió perdón y hasta prometió ser su lazarillo. Desde entonces, desde que por primera vez se jugo al escondite en la tierra....

 

EL AMOR ES CIEGO Y LA LOCURA SIEMPRE  LE ACOMPAÑA